Se fusionan cuerpo-mente-corazón, en un entrenamiento de distintas prácticas formales (meditación) e informales (atención conjunta en los ejercicios de entrenamiento cognitivo).
Con este entrenamiento de mindfulness o atención plena se trabajan y conocen mejor los propios procesos cognitivos, emocionales y conductuales.
Así, interiorizando y fortaleciendo el estado-mindfulness, puede que nuestros “pacientes” puedan expandir este estado a cada “nuevo momento” que surja en su vida cotidiana.